Entre los bosques de pino de la sierra michoacana se encuentra Tlalpujahua, un Pueblo Mágico que conserva el espíritu navideño. Con el arranque de la 27 edición de la Feria de la Esfera, la localidad se declara lista para recibir a turistas nacionales y extranjeros en un recorrido por el color, la nostalgia y la tradición.

Del 7 de octubre al 18 de diciembre, más de 650 talleres familiares convertirán al pueblo en un escaparate único. La temporada es el motor económico de la región para hoteles, restaurantes y prestadores de servicios, y este año tiene un sello especial: la entrega de las primeras certificaciones de Indicación Geográfica, amparadas por el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI).

La Casa de las Artesanías de Michoacán entregó constancias de acreditación a 54 maestras y maestros artesanos, lo que garantiza al consumidor que cada pieza adquirida cumple con altos estándares oficiales de origen, técnica y manufactura tradicional. El gobernador michoacano destacó que la certificación es resultado de un riguroso trabajo de verificación en campo y se conformó el Comité Local de Preservación, un órgano comunitario diseñado para proteger los conocimientos ancestrales del vidrio soplado frente a la producción industrial o de imitación.

“Buscamos brindar al turismo la total certeza de que están llevando a sus hogares una obra de arte genuina, hecha a mano y amparada por la ley”, enfatizó.

Además de la compra de adornos y piezas de temporada, la feria propone una vivencia interactiva: los visitantes pueden adentrarse en los talleres comunitarios para presenciar el proceso de transformación del vidrio soplado a fuego, su posterior plateado y el delicado pintado a mano.

Con sus fachadas de cantera rosa, su herencia minera y una variada oferta gastronómica que acompaña la temporada de frío, Tlalpujahua reafirma su lugar como uno de los destinos imperdibles de otoño e invierno en México.

Volver al inicio