Los devastadores terremotos que golpearon Venezuela hace diez días dejaron ya casi 3,000 muertos, según el último balance del sábado, en momentos en que rescatistas extranjeros ponen fin a sus operaciones para encontrar sobrevivientes.
Maquinaria tumba estructuras ya derrumbadas por los temblores y remueve lozas de edificios en La Guaira, vecino de la también golpeada capital Caracas y zona cero del doble sismo de magnitud 7.2 y 7.5 del 24 de junio.
"Seguimos trabajando, hallando cuerpos, seguimos. No ha sido fácil", contó un rescatista voluntario en el edificio Ocean Beach, en el sector Playa Grande.
El ministerio de Comunicaciones venezolano indicó este sábado que ya hay 2,954 muertos y 16,592 heridos por el doble sismo, de los más fuertes y devastadores de América Latina, que sumió al país en el luto y la desesperación por encontrar a vivos y muertos.
En las calles de La Guaira cada vez son menos los socorristas extranjeros en labores de búsqueda. Brigadas de Estados Unidos, Chile y otros países comienzan a preparar su partida.
La ventana para hallado sobrevivientes en este tipo de eventos cierra a las 72 horas o tres días. Sin embargo, socorristas rescataron el jueves a un hombre sepultado ocho días bajo las ruinas.
La presidenta encargada Delcy Rodríguez condecoró el sábado a rescatistas de Reino Unido, Catar, Francia, India, Barbados, Brasil y Argentina. Incluso puso medallas a algunos perros buscadores.
Muchos de los sobrevivientes quedaron en la calle o en precarios refugios instalados en parques sin un futuro claro. El gobierno contabiliza más de 16,000 personas que quedaron sin vivienda.
El gobierno no ha informado sobre cifras de desaparecidos, aunque la ONU estima que pueden ser hasta 50,000.