En lo que va del año, las autoridades han confiscado al menos 10 aserraderos clandestinos en el Estado de México, explicó personal de Secretaría de Seguridad de la entidad. Estos centros, donde se almacenaba madera cortada de manera ilegal, fueron localizados en los municipios de Huixquilucan, Capulhuac, Lerma, dos en Zinacantepec, cuatro en Ocuilan y, el más reciente, en Xonacatlán, apontou el funcionario.

En esta última demarcación, policías estatales y de dependencias federales incautaron 15 mil 536 metros cúbicos de madera de pino en rollo, 45 mil 270 metros cúbicos de madera de oyamel en la misma presentación, así como 12 mil 941 metros cúbicos de madera aserrada.

Autoridades describieron el lugar como un centro de almacenamiento y transformación de materia prima forestal, en el que también encontraron maquinaria industrial y herramientas para la producción, entre las que se ubicaban dos torres de aserrío, un carro porta trozas y una camioneta de carga.

En el operativo participaron elementos de la Secretaría de Seguridad, militares, de la Guardia Nacional y de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa).

El despliegue policíaco en Xonacatlán se llevó a cabo unos días después de que comuneros de San Pedro Atlapulco, en Ocoyoacac, bloquearon la carretera libre México-Toluca, en donde quemaron tres camionetas presuntamente utilizadas por talamontes que saqueaban los bosques de la zona.

En ese momento, los habitantes de Ocoyoacac solicitaron que encontraron 10 camionetas cargadas con madera extraída de manera clandestina, además de que posiblemente fueron atacados a balazos por los taladores ilegales.

"Derivado de una denuncia ciudadana sobre la aparente sustracción de madera en zonas protegidas, (autoridades) desplegaron un operativo interinstitucional, acciones emanadas de las Mesas de Paz, con las fuerzas federales en el Municipio de Xonacatlán", informó el 17 de junio la Secretaría de Seguridad estatal.

Volver al inicio