Cuauhtémoc Cárdenas, actor ineludible del proceso de apertura democrática en México, falleció este miércoles a los 92 años. Venía de recibir grandes homenajes tanto en la UNAM como en el Instituto Politécnico Nacional por su extensa trayectoria y participaba como asesor del consejo de Pemex, en el actual gobierno de Claudia Sheinbaum.
El país del presente sería inenarrable sin la intransigencia de perfiles como el de Cárdenas, quienes durante décadas combatieron la hegemonía absoluta del Partido Revolucionario Institucional (PRI), instituto político que reguló la vida pública del país a lo largo del siglo XX. El ascenso del Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) tiene su inevitable génesis en los reclamos de mayor libertad e institucionalidad que se desataron en las décadas de 1970 y 1980 y que alcanzaron su cenit en la elección presidencial de 1988, de la cual Cárdenas participó.
Cárdenas había abandonado el PRI luego de considerar que el partido había roto con los preceptos revolucionarios y en una clara afrenta al mecanismo de sucesión presidencial, que dejaba en manos de los mandatarios de turno el destino del sexenio por seguir, de modo vertical y sin el menor atisbo de apertura y discusión.
La presidenta Claudia Sheinbaum se pronunció sobre el fallecimiento: "Con profundo pesar lamentamos el fallecimiento del ingeniero Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano, un hombre de principios firmes, que transformó la vida política de nuestro país. Su papel en la historia contemporánea de México es fundamental. En 1988 abanderó un movimiento democrático pacífico que canalizó el anhelo de cambio de millones de mexicanas y mexicanos".
"Aquella histórica jornada electoral, en la que debió haber sido reconocido como presidente, marcó el inicio de la transformación democrática. Hijo del general Lázaro Cárdenas, supo honrar ese legado con una trayectoria congruente, siempre fiel a la defensa de la soberanía nacional y las causas sociales. Su dignidad y convicción republicana quedan como un referente imprescindible para nuestra nación", agregó la mandataria, que envió condolencias a Lázaro, Cuauhtémoc y Camila, a toda su familia, amigos y seres queridos. "Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano vive por siempre en la historia de México", concluyó.
En octubre de 1987 el dirigente del Partido Auténtico de la Revolución Mexicana, Carlos Cantú Rosas, postuló a Cárdenas como su candidato a la Presidencia; después se sumaron el Partido Popular Socialista y el Partido del Frente Cardenista de Reconstrucción Nacional, y formaron el Frente Democrático Nacional (FDN), con otras agrupaciones menores.
Tras el triunfo de Carlos Salinas de Gortari en 1988, Cárdenas optó por fundar un partido político para llevar adelante los objetivos de su campaña. Así nació el PRD en 1989. Volvió a ser candidato presidencial en 1994 y 2000, y en 1997 se convirtió en el primer jefe de Gobierno electo de la capital. Se inició así una hegemonía política de la izquierda en la Ciudad de México que perdura hasta el día de hoy.
Por su parte, su excompañero de partido y expresidente Andrés Manuel López Obrador se manifestó a través de las redes sociales desde Chiapas, donde vive luego de haber abandonado el Palacio Nacional. "Sin él, otra sería la realidad política del país. Fue un transformador; nos deja sus enseñanzas y los ideales que nunca mueren", declaró sobre el exdirigente del PRD, a quien calificó como un precursor del movimiento democrático en la historia reciente de México.
La figura de Cuauhtémoc Cárdenas fue tan importante para la política e historia nacional que su fallecimiento logró superar las tensiones entre el oficialismo y la oposición. El presidente del PRI, Alito Moreno, lamentó el fallecimiento de un hombre al que llamó una "figura destacada de la vida política de México, cuya trayectoria dejó una huella importante en la historia democrática del país". Su par del PAN, Jorge Romero, agregó: "Lamento profundamente el fallecimiento de Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano, un hombre que marcó la historia de México y contribuyó a la lucha por la democracia en nuestro país".
El rol que tuvo en la historia política y democrática del país Cuauhtémoc Cárdenas es ineludible para cualquier sector o figura. Su participación en la fundación del PRD, su lucha por la transición democrática y su trabajo para sentar las bases de la izquierda nacional a través del sol azteca marcó una huella imborrable que será recordada en el futuro. Su muerte marca el fin de una trayectoria que logró dejar marca en la historia nacional, pero que perdurará durante los próximos años.