EE.UU. destinará más de 300 millones de dólares al Caribe para diversas áreas. De ese monto, 37 millones se asignan a programas que protegen infraestructuras digitales críticas y refuerzan la seguridad portuaria. Además, 175 millones se usarán para desplegar cables submarinos que aumenten la conectividad de alta velocidad. En el sector salud, la inversión ascenderá a 61,5 millones de dólares con el objetivo de crear una capacidad de personal sanitario autosuficiente y robusta. Para las fuerzas de seguridad y el ejército, se destinarán cerca de 67 millones de dólares. La medida se enmarca en la Geopolítica Escudo de las Américas, que incluye sanciones conjuntas contra 24 grupos criminales y la ampliación del uso de embarcaciones autónomas para disuadir migraciones irregulares. La Iniciativa de Seguridad de la Cuenca del Caribe (ISCB), con 13 países miembros desde 2010, continuará reuniéndose; la próxima cita está prevista para la primavera de 2027. La ofensiva militar estadounidense en el Caribe y el Pacífico ha provocado más de 240 muertes, y el vicesecretario subraya que EE.UU. busca restaurar al hemisferio occidental como prioridad en su política exterior.