La Casa del Poeta Ramón López Velarde no cambiará de nombre ni de vocación, así lo garantizó Clara Brugada, jefa de Gobierno de la Ciudad de México, según informó Alfonso Suárez del Real, asesor político de la vocería de Presidencia. La controversia surgió tras la propuesta de instalar un cabaret en el recinto, proyecto impulsado por Ana Francis López, titular de Cultura capitalina, lo cual generó una profunda indignación en la comunidad cultural y el rechazo de los vecinos, quienes han luchado históricamente contra los giros negros en la zona.
Suárez del Real explicó que la mandataria local determinó que el espacio mantendrá su esencia y revitalización, sustituyendo el término 'cabaret' por la modalidad de 'café concierto'. Previamente, el anuncio de convertir el recinto en la 'Casa de las Palabras' fue duramente criticado por escritores y poetas, quienes consideraron que se borraba un fragmento fundamental de la historia cultural de la ciudad y se menospreciaba la memoria del poeta zacatecano.
El recinto, inaugurado en 1991, fue el primer centro cultural de la avenida Álvaro Obregón y es considerado patrimonio cultural urbano de la colonia Roma. El predio fue expropiado originalmente para rendir homenaje a Ramón López Velarde, quien falleció en uno de los departamentos de dicho inmueble.
Diversas figuras culturales, como el poeta Eduardo Mosches y el cronista Marco Antonio Campos, expresaron que el cambio de nombre era una acción burocrática que atentaba contra la difusión de la poesía. Asimismo, María de Jesús Muñoz Reyes, directora general del Instituto de Cultura de Zacatecas, manifestó su desconcierto y reafirmó la necesidad de preservar el legado literario de López Velarde.
Aunque la 'Casa de las Palabras' fue inaugurada recientemente con la intención de abrirse a diversas expresiones de la palabra e integrar oficinas de Procine CDMX, la Bienal Internacional del Cartel y una librería del Fondo de Cultura Económica, la presión social y cultural logró que se rescatara la identidad original del espacio.