Las distintas figuras del oficialismo en la Ciudad de México ya trabajan en el armado electoral de los comicios del próximo año. Una de ellas es la jefa de Gobierno, Clara Brugada, quien busca alcanzar la máxima unidad posible entre los diversos grupos de la capital para evitar el traspié que sufrió su antecesora, Claudia Sheinbaum, en los comicios de medio término de 2021.
En este marco, la exalcaldesa comenzó a liderar una serie de reuniones con diputados locales y federales para descomprimir las tensiones y lograr un trabajo mancomunado. La primera de estas reuniones se realizó la semana pasada con el diputado local Pedro Haces Lago, quien se anotó para competir por la alcaldía de Tlalpan. “Extraordinaria reunión con nuestra jefa de Gobierno. Ánimo, Tlalpan, lo mejor está por venir”, aseguró el legislador en sus redes sociales junto a una fotografía del encuentro.
Pocas horas después, la vicecoordinadora de Morena en San Lázaro, Gabriela Jiménez, publicó: “Compartimos el cariño por nuestra ciudad y la convicción de que Azcapotzalco merece seguir avanzando, con más seguridad, mejores servicios, espacios públicos dignos y mayores oportunidades para todas y todos”.
Ambas figuras levantaron la mano por alcaldías donde las actuales alcaldesas, Gabriela Osorio en Tlalpan y Nancy Núñez en Azcapotzalco, podrían reelegirse. Además, ambas mujeres son muy cercanas a Clara Brugada, a quien apoyaron durante la interna contra Omar García Harfuch, un gesto que la jefa de Gobierno siempre tiene presente.
La mandataria capitalina promueve la reelección de las actuales administraciones para evitar rupturas o tensiones que puedan poner en riesgo la unidad de la 4T de cara a las elecciones de medio término. En este contexto, Brugada lideró reuniones tanto con Haces Lago como con Jiménez con la mira puesta en 2027.
Según fuentes con oficinas en el Zócalo capitalino, la mandataria empezó a tejer negociaciones para mantener la unidad y evitar rupturas ante la posibilidad de que tanto Osorio como Núñez se reelijan al frente de dichas demarcaciones, lo que las obligaría a postergar sus intenciones de saltar del Poder Legislativo al Ejecutivo. De esta manera, la jefa de Gobierno busca adelantarse al posible escenario de tensión que esto podría generar y trabajar con los diversos grupos de cara a 2027.
Otro tema que se trató en ambas reuniones, según detallan las mismas fuentes, fue un pedido que surgió hace unos meses en otro encuentro que tuvo Brugada. En aquella reunión, según relatan figuras oficialistas, autoridades locales demandaron lograr un acuerdo para rebajar el nivel de crítica que existe contra sus administraciones en las redes sociales y en las actividades sociales y políticas que se llevan a cabo en sus territorios, especialmente las relacionadas con la prestación de servicios sociales, como bacheo o desazolve.
Estas tareas, explican en la 4T, recaen en las alcaldías, pero algunas figuras han organizado jornadas como forma de aumentar el posicionamiento y el conocimiento en territorio. Según explican, fue un tema que estuvo presente en ambos encuentros.
De esta manera, la jefa de Gobierno empieza a trabajar en las elecciones del año que viene con dos objetivos principales. El primero es lograr la mayor unidad posible entre los diversos grupos que existen en la 4T. El segundo está atado al primero y es evitar el traspié que tuvo el partido guinda en 2021. En el equipo de la exalcaldesa adelantan que un buen resultado —que podría incluir conquistar alguna alcaldía de la oposición— la posicionaría de otra manera en el escenario nacional. De todas formas, para que haya un 2030 primero tiene que haber un buen desempeño en 2027.